Escribo versos en prosa para no engañarme, para salir de un bache accidental, que llevaba viendo desde hacía kilómetros, pero, una vez más, obstinadamente me lancé a saltarlo... y no lo logré. Desde entonces cerré estas puertas que siempre mostraban sonrisas para labrar un futuro frío, donde el dolor es constante pero ni aumenta ni disminuye y.. bueno, parece que te acostumbras.
No, no intento engañarme con bondades ni maldades, no soy víctima ni verdugo, simplemente la carencia de razón a veces me hace daño y me devuelve todo lo que he dado. Las mariposas ya no vuelan de lado, porque se dieron cuenta de que no es rentable gastar esfuerzos para llegar más tarde. Mi alma ya no existe. Se perdió entre la maleza de un corazón endeble, degollado por la lástima y la impaciencia, pintados a fuego sobre el telón de este teatro que intenté llamar "salida". Pero no hay salida sin luz, ni tampoco sombra. No sirve de nada ser valiente cuando tu fuerza flaquea cuando más la necesitas.
Regalo momentos por un corazón frío y sin sentido.
Aqui el mar me mece tanto que no tengo claro a dónde he ido
ni el tiempo que permanecí dormido.
Cambio cromos repetidos del dolor por sonrisas insinceras,
porque aunque sean falsas tiñen de verde esta gris primavera.
Vierto versos por si acaso el tiempo cambia
y consigo regar mi acera de sonrisas y limpiarla de escarcha
y consigo regar mi acera de sonrisas y limpiarla de escarcha
Nacer de nuevo
para contar que nada de esto pasa
Cuando un piscis nace en febrero...