lunes, 12 de octubre de 2009

Les petits details

Con fuerza, como si fuera un día nuevo. Con esperanza, como el día que tu vida empieza, después de tanto tiempo esperando un cambio. Con calma, no sea que caigamos en los tópicos de coger con ganas lo que debe llevar su tiempo. Sepan que la paciencia es una virtud de la que muchos carecen, pero a veces debemos darnos prisa si no queremos perder lo que tenemos.

Se que es dificil imaginar la trayectoria del proyectil del alma cuando una parte se rompe por la presión. Incluso después de tantas noches esperando una respuesta, llega el sol para darnos otra totalmente diferente: "deberías tratar de dormir". Nunca sabemos cuál es el camino recto, o el correcto para que todo eso en que pensamos desaparezca. Días y días pensando en variables, en dudas, en opciones que abandonamos si tardan más de un día en disiparse. Meses corroborando que la pesadez del corazón reside en que a veces juegan ligas profesionales con él y que a veces si pero otras no resiste tanto bapuleo y decide esconderse en la nevera.

Por eso amanecí despierto...

Anoche escribí en un papel lo que pensaba, fruto de la consciencia a la que el insomnio me tenía castigado, pero sólo me salieron monosilabos que construían un cuento un tanto ilegible. Después cambié el acento de cada palabra y lo transformé en una película de terror con toques de cine francés. Nada es difícil ni imposible, sólo le falta, quizá, esa pizca de imaginación que por estar esclavizando nuestra razón a lo lógico del día a dia, tendemos a perder por costumbre, haciéndonos perder esa alegría innata que nos hace sonreír cuando creemos estar volando.
Yo acostumbro a levantarme con el pie izquierdo, por llevar la contraria, y me ducho apartando la cortina siempre al mismo lado, por si acaso mis manías se alejan precisamente de esa superstición costumbrista que tanto adoramos. Y es curioso cómo he ido sacrificando mi "ultracultura-sabelotodo" a un "piensa piensa" continuo que no es que me haga menos inteligente, si no que no pienso en lo que la gente espera que piense, y eso me deja en un peldaño más abajo de lo que lo estaba cuando sabía más cosas. No es algo que me haga perder el sueño (más bien, no es precisamente eso lo que me hace perderlo) si no que es algo que asumí y que trato de arreglar a trompicones mientras intento no perder la esencia de lo que soy hoy en día.

No se preocupen, yo seguiré sumido en mis películas de terror japonesas, de terror en general y mis sesiones mensuales de Amelie, para no olvidarme de que la felicidad reside en los pequeños detalles y que, mucha gente los tiene, pero están tan habituados a ellos que no les da el más insignificante valor. Por eso la felicidad es algo tan difícil de encontrar, porque como todo tiene grados y con el paso del tiempo uno siempre quiere más, por eso de ser inconformes y "revolucionarios". Yo se lo que soy yo y se que mi mundo se basa en los pequeños detalles y trato de hacer feliz al resto con ellos. Lo que cada uno interprete de ahi, sinceramente, me da lo mismo. El sol sale todos los días, aunque a veces nos lo tapen con el algodón gris de los días en que todos nos sentimos más tristes. Pero siempre vuelve a aparecer... SIEMPRE.



Dedicado a todos los que estáis a mi lado y me hacéis feliz. Sobre todo a mi madre, que después de tantas cosas y tanto sufrimiento, se ha visto recompensada. Se que esto sólo es el comienzo. Gracias.