martes, 21 de julio de 2015

Déjame gritar tu nombre (2007)

Desde el profundo grito del cristal que no refleja
Junto al espejo que lamenta ver la vieja espera eterna
Analizo versos lentos y confusos ante esta chimenea
Acostumbrado a dormir en recuerdos, como mis metas

Y la verdad que es algo incómodo
Ver que cada día va peor y me hago el sordo

Aporto poco porque lo poco que aporto aparca pronto
Y así a lo loco todo acaba al fondo y con poco valor.

Nunca escribí para arrepentirme de escribir lo escrito
Aunque evidente fue la causa en su momento. Repito:
Nunca escribí para arrepentirme de decir lo dicho
Pero hay veces que vale más callar a ahogar un grito.

Porque decepciones no escriben con la almohada
Porque razones no las dan las hostias en la cara
Y nunca aprenden, La verdad ya no duele nada
Para el alba ya no existe ni sueño ni maldad
si está encerrada.

Asumir tus actos es aceptarse a uno mismo
Descubrirás que cortar tus venas no arregla egoísmos

Signos de aparcar el alma en gritos
Si vas a traicionar espera y volverá infinito.

Soy el finito extintor de la verdad mediática
Nací con poemas agarrados al bolsillo en mis lágrimas
Que saben más de besos que los besos más correctos
Mi sentimiento es tan extenso que no alcanzo a verlo.