"No. Me mata el alma ver tu sonrisa tapada por tu desazón. Me desequilibra cuando intento hacer algo por mis ojos ya caídos. A veces, cuando amanezco dormido, me pongo a pensar en lo que habría sido de nosotros si no hubiéramos crecido. Cada decisión nuestra cambia el rumbo de nuestra vida, pero nunca tendemos a pensar en qué habría sido si no hubieramos tomado esa decisión. En el caso sólo del amor, en “qué habría sido se fuera lanzado” o cosas por el estilo. Demasiados tópicos para tan pocas cabezas “pensantes”. Y reagrupo mis ideas para decirte que lo siento, que lo intento, pero no consigo hacerte ese puente de madera para que cruces sin enterarte de nada. Decirte que las cosas duelen y que ami más que a nada, porque si tú lloras yo lloro contigo. Porque si el día se torna gris intento que para ti sea el mayor de los días alegres, que si no nos queda nada al menos digamos las tonterías que acostumbro a decir para que en vez de sangre suenen lágrimas en torno al mal que nos rodea. Aquí, donde el sueño me acaricia las lágrimas, suelo gobernar mi techo para que no se caiga, y de paso suelo desear que no pase nada para que el sufrimiento se vaya por donde vino. Pero no lo consigo, y siempre que te veo se me cae el alma. No puedo con tu mirada gacha, con tu sonrisa de lado y con tus “quiero y no puedo” adornados de carcajadas forzadas (por no llorar). Que equivocarse es fácil, y las cosas duelen, pero sabemos que no todo es lo que parece ni tan fácil que los días no se nos hagan difíciles. Aquí soñar era gratis, y mientras lo hiciste tu sonrisa deslumbraba. Tómate un descanso y después, deslumbra lo que puedas, porque la verdad no está todavía dicha y los días pasan sin que nos demos cuenta.. pero yo seguiré intentando arrancarte esa sonrisa… Yo ya no quiero más lágrimas…"
1 comentario:
que preciosidad de texto..
:)
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