domingo, 1 de enero de 2012

Nunca más

Se confunde el horizonte con el principio de un pensamiento efímero. Aquel que sucede cuando todo eclosiona y vuelve a empezar. Perdido entre las sombras de las palabras que siempre pensé decir pero nunca me salieron, se desliza lo que creo que se antoja como eterno. El increíble despertar del tiempo, escondido en el presente del concepto abarrotado del querer. Sigo olvidado, como las cartas del final del verano, los besos añorados durante años que se repiten en distintas personas como si fueran títeres. Ya no hay paz cuando todo es oscuro, arropado por la simpleza del orgullo cuando el dolor es tu mejor aliado. Piensa en la injusticia de pagar con quien no lo merece cuando tu sufrimiento es mayor que tu alegría. Sólo debes quedarte sólo y pensar en qué es lo que va mal. Quizá incluso debamos apartarnos del camino, crear puentes nuevos aunque sean de cartón, dibujar una sonrisa en el suelo con el lápiz más blando que tengamos, corregir la ortografía de un "te quiero" cuando ya no quede nada que aguantar. Abrir sinceramente una caja de deseos y borrarlos como si no importara nada. Crear de cero el mundo, irnos a volar colgados del árbol más alto de tu imaginación y prescindir de palabras, sólo con hechos y los ojos encharcados en lágrimas del sabor más dulce que jamás imaginamos. Sólo así volveré a sonreír. Y no será fácil. Hace tiempo dije "nunca más"

No hay comentarios: