lunes, 25 de mayo de 2009

Insoportable

"Insoportable. Es un sonido insoportable. ¿Que qué sonido?. El de tu voz. ¿Por qué? Porque no soy capaz de recordarla como era. Todos los caminos que recorrí a tu lado se funden en uno, y todos me llevan a un recuerdo equivocado. No recuerdo los cafés, ni tan siquiera los momentos a solas. No recuerdo ni el papel en que te escribí "te quiero", ni las veces que te miré a los ojos. Me olvidé de tu mirada, de tus palabras, de tus insultos, desprecios y malas intenciones. Ya no recuerdo tus regalos, ni tu ignorancia, ni tus alardes de la poca inteligencia de la que presumías para intentar ser mejor que yo. No recuerdo tus errores cuando te equivocabas de nombre, ni tus falsas lágrimas para dar pena, ni tus engaños, mentiras, frustraciones, gritos, malintepretaciones, tus patéticos intentos por hacer que tu vida fuese buena, cuando ni una noria da tantas vueltas. Por desgracia vives en el parque de atracciones en que todas ellas son de terror. Donde no existe salida, sólo hay sangre, depresiones, gritos y lamentos que ni tan siquiera tú eres capaz de comprender. Vives en tu mundo, cegado de pasiones, que se centra en molestar e incomodar a quien te trata bien y se desvive porque estés bien. Vives para quien lastima tu alegría y te la tira. Vives para... no... ya no vives. Si no ¿cómo lo llamarías tú? Hipocresía. Y cuando alguien se mueve por ella, créeme, que no vive... sólo finge... tan sólo finge..."

Y a día de hoy aún existe gente que se cree inteligente por ser hipócrita...

sábado, 23 de mayo de 2009

Tranquilidad

"Ojalá fuera tan fácil como desearlo y que se cumpliera. Yo simplemente respiro al aire, para que no se apiade de mi y vea que también sigo vivo, aunque cada día un poco menos. Sólo amanezco con la esperanza de divisar algo distinto, lo ilógico de romper la rutina, lo típico de sonreír hasta que se canse el día. Hace tiempo me construí un bunquer sentimental, hecho con los cimientos de las espinas que me han ido clavando todo este tiempo. Hecho con amor y odio, con tristeza y alegría, con fuerza y con debilidad, con palabras y con sentimientos. Pero se que las promesas no existen. No son más que palabras llevadas al extremo del anhelo de otra persona por verlo cumplido. Mentiras derivadas del despecho y la ironía, del rencor y la avaricia, de los malos ratos que no incluyen un rato de paz. De los besos rotos, de los sueños que no cumplen la verdad en toda una vida. Del daño que haces enseñándome a volar. De los susurros. De los años que llevamos engañandonos para poder prometer una sonrisa, que a la larga se complica y diseña un mundo complicado a su manera. De la verdad por delante. De la expresión de un domingo al levantarme y ver que ya no hay nadie. Del eterno compás del corazón errante de quien nunca supo amar. De un segundo... Tan sólo acércate un centímetro y deja que te susurre que si nadie te ha querido es porque nunca te supo mirar... Sólo acércate..."

La tranquilidad no sólo yace en los momentos felices, pero a veces la imaginación vuela alto para recordarte que en cualquier momento puedes tener que defenderte. Yo sólo escribo cosas bonitas por si a alguien le resultan tan bonitas como para contestarme. Pero nunca se las escribo a nadie...

domingo, 3 de mayo de 2009

Dale tiempo al tiempo


"Creé la inmensidad de un segundo en lo más insignificante de un universo entero. Crecí con el convencimiento de nada y acabé olvidándome de todo. Dije "para" pero seguí corriendo. Sólo fundé mi corazón para abrirlo, y no para cerrarlo, pero de tanto que quisieron jugar con él acabé poniéndole el cartel de "se traspasa". Ya no piensan, sólo dicen. Y así lo que consiguen es tristeza y odio, no humanidad ni raciocinio. Pensé con la razón para decir con el alma, pero perdí mi corazón en lo más profundo de un yermo de escarcha. No hay nada más feo que mirar con ojos de quien no sabe nada, para acabar sabiendo más que los que miran sin buscar nada más que palabras. Y yo, que regalo huracanes para vivir del silencio, tropiezo con un muro derruído ya de por sí por el tiempo. Nadie sabe cuál es mi destino, pero juego mis cartas hasta el fin... por si al final no estoy tan equivocado..."