"Ojalá fuera tan fácil como desearlo y que se cumpliera. Yo simplemente respiro al aire, para que no se apiade de mi y vea que también sigo vivo, aunque cada día un poco menos. Sólo amanezco con la esperanza de divisar algo distinto, lo ilógico de romper la rutina, lo típico de sonreír hasta que se canse el día. Hace tiempo me construí un bunquer sentimental, hecho con los cimientos de las espinas que me han ido clavando todo este tiempo. Hecho con amor y odio, con tristeza y alegría, con fuerza y con debilidad, con palabras y con sentimientos. Pero se que las promesas no existen. No son más que palabras llevadas al extremo del anhelo de otra persona por verlo cumplido. Mentiras derivadas del despecho y la ironía, del rencor y la avaricia, de los malos ratos que no incluyen un rato de paz. De los besos rotos, de los sueños que no cumplen la verdad en toda una vida. Del daño que haces enseñándome a volar. De los susurros. De los años que llevamos engañandonos para poder prometer una sonrisa, que a la larga se complica y diseña un mundo complicado a su manera. De la verdad por delante. De la expresión de un domingo al levantarme y ver que ya no hay nadie. Del eterno compás del corazón errante de quien nunca supo amar. De un segundo... Tan sólo acércate un centímetro y deja que te susurre que si nadie te ha querido es porque nunca te supo mirar... Sólo acércate..."
La tranquilidad no sólo yace en los momentos felices, pero a veces la imaginación vuela alto para recordarte que en cualquier momento puedes tener que defenderte. Yo sólo escribo cosas bonitas por si a alguien le resultan tan bonitas como para contestarme. Pero nunca se las escribo a nadie...
1 comentario:
conmueves hector,conmueves ..
Publicar un comentario