jueves, 12 de noviembre de 2009
Noviembre
ese azul tan diplomático a las puertas de un dia mejor.
Sientes que tu cuerpo y tu mente, siendo uno, se rompen a la vez, porque ni tu tristeza te aguanta ni tu cuerpo aguanta tu tristeza. Pero te mientes para sentirte mejor. Sabes que todo pasa y que siempre hay alguien para decirte "te quiero". Alguien para sonreirte cuando menos lo esperas y acariciar tu mano como si fuese el día más importante de vuestras vidas
Alguien que sepa que el tiempo pasa y que lo importante es saber de dónde viene y no a dónde va ese tiempo. ¿De qué nos sirve sonreír si al final lo olvidamos cuando sentimos todo tan lejos?
Las fotos que hicimos nos reflejan, se llevan un cachito de nosotros como recuerdo porque saben lo que valemos. Y si algún día demostramos que nuestros ojos siempre vieron todo pero quisieron las cosas como son, entonces la felicidad será universal, pero nunca quisimos luchar por eso
Si te tumbas porque duele recuerda que más duele levantarse, pero de pie se ve todo mejor. Sólo te mando mi sonrisa para que la guardes en tu bolsillo, en caso de que llueva y no tengas con qué taparte. Recuerda que naciste libre...
Ya sabes, tendemos a tejer triunfos con tempestades y el sol ya no aguanta las sonrisas que pretenden agobiarnos con su ironía... estamos a merced de quien amamos y perdemos los segundos en mirarnos sin parar a respirar...
lunes, 12 de octubre de 2009
Les petits details
Se que es dificil imaginar la trayectoria del proyectil del alma cuando una parte se rompe por la presión. Incluso después de tantas noches esperando una respuesta, llega el sol para darnos otra totalmente diferente: "deberías tratar de dormir". Nunca sabemos cuál es el camino recto, o el correcto para que todo eso en que pensamos desaparezca. Días y días pensando en variables, en dudas, en opciones que abandonamos si tardan más de un día en disiparse. Meses corroborando que la pesadez del corazón reside en que a veces juegan ligas profesionales con él y que a veces si pero otras no resiste tanto bapuleo y decide esconderse en la nevera.
Por eso amanecí despierto...
Anoche escribí en un papel lo que pensaba, fruto de la consciencia a la que el insomnio me tenía castigado, pero sólo me salieron monosilabos que construían un cuento un tanto ilegible. Después cambié el acento de cada palabra y lo transformé en una película de terror con toques de cine francés. Nada es difícil ni imposible, sólo le falta, quizá, esa pizca de imaginación que por estar esclavizando nuestra razón a lo lógico del día a dia, tendemos a perder por costumbre, haciéndonos perder esa alegría innata que nos hace sonreír cuando creemos estar volando.
Yo acostumbro a levantarme con el pie izquierdo, por llevar la contraria, y me ducho apartando la cortina siempre al mismo lado, por si acaso mis manías se alejan precisamente de esa superstición costumbrista que tanto adoramos. Y es curioso cómo he ido sacrificando mi "ultracultura-sabelotodo" a un "piensa piensa" continuo que no es que me haga menos inteligente, si no que no pienso en lo que la gente espera que piense, y eso me deja en un peldaño más abajo de lo que lo estaba cuando sabía más cosas. No es algo que me haga perder el sueño (más bien, no es precisamente eso lo que me hace perderlo) si no que es algo que asumí y que trato de arreglar a trompicones mientras intento no perder la esencia de lo que soy hoy en día.
No se preocupen, yo seguiré sumido en mis películas de terror japonesas, de terror en general y mis sesiones mensuales de Amelie, para no olvidarme de que la felicidad reside en los pequeños detalles y que, mucha gente los tiene, pero están tan habituados a ellos que no les da el más insignificante valor. Por eso la felicidad es algo tan difícil de encontrar, porque como todo tiene grados y con el paso del tiempo uno siempre quiere más, por eso de ser inconformes y "revolucionarios". Yo se lo que soy yo y se que mi mundo se basa en los pequeños detalles y trato de hacer feliz al resto con ellos. Lo que cada uno interprete de ahi, sinceramente, me da lo mismo. El sol sale todos los días, aunque a veces nos lo tapen con el algodón gris de los días en que todos nos sentimos más tristes. Pero siempre vuelve a aparecer... SIEMPRE.
Dedicado a todos los que estáis a mi lado y me hacéis feliz. Sobre todo a mi madre, que después de tantas cosas y tanto sufrimiento, se ha visto recompensada. Se que esto sólo es el comienzo. Gracias.
sábado, 5 de septiembre de 2009
Febrero
y consigo regar mi acera de sonrisas y limpiarla de escarcha
domingo, 23 de agosto de 2009
Se vende
Adios
Domingo
En mi habitación la realidad duerme metida en una caja, ausente de mi mundo, pero si salgo fuera la realidad golpea fuerte y, a pesar de que no debería quejarme de nada, lo que siento me juega malas pasadas y me hace recorrer mares enteros en busca de una respuesta que quizá sólo yo tenga. Mejor dejar el tiempo pasar porque el hielo que cubre mi alma ya no se derrite y, a pesar de que mi corazón reside a fuego vivo, no existe deshielo que valga para acallar el daño ni el dolor por el que tanto protestaba. Las lágrimas afirman la bondad de quien intenta hacer el bien pero convive con el mal día tras día. No es un mundo para buenos, es un mundo para arpías, sirenas de tierra carentes de sentido que cantan y te atraen para comer tu comida. Sílfides ausentes, serpientes de grandes colmillos, viven acechando y mueren publicando todo lo que han tenido. A mi no me gusta mi mundo, no me gusta querer pero no quiero odiar, me gusta reír pero tiendo a llorar, me gusta besar pero siempre que lo hago resulta un error. Sólo cuando no lo hacen siento que es verdad y me frustro pensando en si el romanticismo me juega malas pasadas o simplemente tendría que haber nacido unos cuantos siglos antes, promoverlo y resurgir para suicidarme, igual que tantos otros de la época, precursores el mismo, anhelando algo que, seguramente, habrían tenido por otro lado. Y yo, consciente del daño que a mi mismo me hago se que existen alternativas. Pero ¿Nunca tuvieron la sensación de tener una única salida y no querer otra a pesar de que hay ventanas abiertas? Si, así es la raza humana, racionales hasta que el corazón nos dice "por ahi no, mejor aqui que va a doler, así aprendes" y nos quedamos con cara de tontos. A mi el llanto me produce miedo y mi inseguridad hace que a mi alrededor nadie quiera adentrarse tanto en mi como para compartirla. Y siempre llego tarde, mal y nunca...
jueves, 20 de agosto de 2009
Mon Coeur
Le dije:
- "no quiero saber nada más" - y se empeñó en cegarme. Para entonces ya había muerto y mis sentimientos no lograron tumbarme.
- "Quiero estar sólo" - le dije al fin después, pero se empeña en que me fije en quien no podrá hacerme sonreír como busco, para llorar más tarde. Al amanecer, me despertó y me dijo:
- "si quieres amar, primero ámate a ti mismo, porque sólo tu lograrás tus objetivos"-
A todo esto yo le contesté:
- "Quiero ser feliz por encima de todo, pero tiendo a hacer por los demás lo que por mi no" -
Me dijo que me aislara, que estaba loco, que mejor que no siguiera o acabaría destrozándole. Le dije:
-"No te preocupes, que el amor no se fija y después de tanto no podrá alcanzarte"-
Nunca estamos seguros de nada y al final sufrimos por lo que creemos tan bonito. Yo sigo creyendo que el dolor se basa en que el amor nos hace lo que de por si ya no quisimos...
El amor duele más de lo que hace sentir y en realidad sólo queremos tenerlo. Sólo nos queda esperar para que nos de lo que es nuestro. Lo tenemos delante... te aseguro que lo tenemos delante y yo ya lo estoy viendo...
lunes, 17 de agosto de 2009
Detrás
sábado, 8 de agosto de 2009
Momentos de azul
"Ahora, envuelto entre cúmulos de una desazón perpleja y cabizbaja,
escribo los versos del final de una etapa,
que mis ojitos están cansados de pensar
De saber lo que no debo hacer al caminar.
Y nada es justo más que aquella primavera
Que se juega la vida en cada verano
Y a mi, que todo me da igual, como el invierno
Se me hace un nudo que al respirar
me desata las ganas de ver estrellas...
Ahora, entre árboles de cal y relojes de arena
La verdad pasa más rápido y nada es cierto
Que tú siempre me decías que esto era
Fruto de una lágrima que se despidió hace tiempo"
lunes, 20 de julio de 2009
Libertad
Trataba de caminar todo lo rápido que podía para no quedarse atrás. Veía a su pereza y su angustia caminando por delante mientras trataba, también, de que alegría y bondad los alcanzasen, yendo ya varios pasos por detrás suyo, influenciados por sus propios problemas. Así que se paró en seco y gritó hasta quedarse sin aire. Sola, en medio de la calle, la gente se le quedó mirando extrañada, con una mezcla de susto y sorpresa. Demasiados escaparates para tanta transparencia. Se dijo a sí misma que no podía volver a hacerlo. Bastantes preocupaciones tenía ya como para tener que estar atenta a cuando soñaba demasiado despierta. Agarró sus pies con fuerza, como si no existiera nada más, y se obligó a caminar con rapidez hasta la primera cafetería que encontrase abierta. Valía más olvidar todo.
Ya en el café, inmersa en un libro que acababa de empezar a leer, sintió la presencia de alguien conocido para ella. Sabía que le conocía, pero no alcanzaba a adivinar quién era ni dónde se encontraba. Miró en el parque de enfrente, atravesando con la mirada el cristal de la cafetería, pero no encontró a nadie. Tampoco en la cafetería, ni a su lado, ni detrás. Se dijo que era una sensación, simplemente, y volvió la mirada a su libro de nuevo.
De repente todo se tornó oscuro. Sintió, sin más, unas cálidas manos sobre sus ojos, aparentemente amables, y su sensación afloró otra vez.
-"Hola" - Dijo una voz femenina, cálida y amable como sus manos.
- "¿Quién eres?" - Dijo ella.
- "Adivina" - Respondió la desconocida.
- "¿Ahinara?" -
- "No, no sé quién es Ahinara" - Aseguro la mujer.
- "¿Eva?"
- "Caliente" - Volvió a decir.
- "Sigo sin saber quién eres, dímelo por favor" Dijo ella con intriga.
- "Date la vuelta".
Y con lentitud las manos le dejaron ver y lentamente se fue dando la vuelta para identificar a la persona que le había tapado los ojos. Pero ya no había nadie.
"A veces para ser feliz, sólo tienes que intentar cumplir tus sueños
y no dejar que los demás influyan en tus decisiones.
Si quieres saber quién soy, ven a este mismo café mañana a las
9:00 a.m."
Sorprendida, miró alrededor de nuevo, con esperanzas renovadas de encontrarla, pero obtuvo el mismo resultado. Dejó el dinero del café en la mesa, cerró el libro y salió del café pensando en ello, sin darse cuenta de que alguien la seguía observando mientras salía.
De camino a casa, pasó por la pastelería para coger el pan y algunos pasteles para su madre. No podía dejar de pensar en la tan familiar desconocida y en por qué tenía tanto interés en mantenerse en secreto y, sin embargo, quería hablar con ella. Se paró en seco. Sus ojos no daban crédito a lo que estaban viendo. En un segundo toda la gente había desaparecido y se encontró enfrente de alguien que la estaba mirando fijamente, como escrutando sus ojos, adivinando sus intenciones, a pesar de carecer de ellas. Ella, hizo una mueca de extrañeza y la desconocida se convirtió en su propio reflejo, imitando cada movimiento que hacía...
"¡ELENA! ¡ELENA!"
Alguien la despertó de su letargo. De nuevo soñaba despierta y su madre era la que la estaba llamando. Su cara aún conservaba la mueca que le provoco la extraña mujer, y su madre, con cara de preocupación, la zarandeaba para despertarla.
"Estoy bien, mamá" - Dijo Elena
"¿Qué te pasa? ¿Qué te han hecho?" - preguntó su madre
"Nada, simplemente soñaba despierta, me pasa muy a menudo, ya lo sabes"
Y caminaron hacia casa.
A pesar de que por la tarde tenía que trabajar y se mantuvo ocupada en la tienda de ropa en la que trabajaba, no pudo dejar de pensar en el encuentro de esa misma mañana. Y sin apartar su pensamiento de la cita de la mañana siguiente, trató de conciliar el sueño leyendo aquella misteriosa nota...
"¡NO PUEDE SER!" - gritó de repente"
Los siguientes días no pudo dejar de darle vueltas a lo que le había dicho la mujer y al hecho de que ni tan siquiera le hubiera dicho su nombre ni le hubiera dejado una nota para quedar. Ella no sabía dónde encontrarla, y en caso de poder, tampoco la conocía. ¿Podría delatarla su reacción cuando la viera? Era una sensación extraña, como de añoranza e impaciencia. Por una parte sabía que volvería a aparecer, pero por otra tenía miedo a no volver a hablar con ella. Pero... ¿Cómo podía echar de menos a alguien que ni tan siquiera conocía? O al menos eso es lo que ella creía.
Pasaron semanas sin rastro de la mujer por ningún lado, a pesar de que ella seguía yendo todos los días, a la misma hora, al café en el que se encontraron en dos ocasiones. El 10 de diciembre fue cuando se dio por vencida y se acostó en el sofá, para cerrar los ojos y tratar de recordar a alguien con aquella voz y su sedoso tacto, con nombre de utopía. Elena seguía extrañada, aún así, con el hecho de que le fuese familiar tanto el tacto como la voz. Y volvió a soñar. Todo lo que le atormentaba se había disipado como por arte de magia cuando todo esto había sucedido. Ya no se angustiaba ni lloraba por las esquinas en un momento de soledad desesperante. Ya no se evadía tan fácilmente, así que esos sueños tan extraños ahora sólo la abordaban muy de vez en cuando y cada vez durante menos tiempo. Ahora, se veía ante cientos de árboles que parecían estar colgados del techo, mientras que todo lo de alrededor estaba oscuro y no podía ver más que las hojas de los mismos. No era ni de día ni de noche, pero tampoco existía un techo. Simplemente el lugar estaba gobernado por la oscuridad. En un segundo todo se iluminó y se dio cuenta de que estaba de pie, mirándolo todo como colgada del cielo, subida en una nube. El viento broto, y su silbido le hizo cerrar los ojos. Ahora volaba sobre el mar con los brazos en cruz y se atrevió a gritar como nunca lo había hecho antes:
-"¡¡¡¡LIBERTAD!!!!" "¡¡¡¡LIBERTAD!!!!"
Casi se quedaba sin aire...
-"¡¡¡¡¡¡¡¡LIBERTAD!!!!!!!!!!!"
Volvió a gritar pero no salió nada. En un segundo se vió en su salón, tumbada en el sofá y un olor a sopa de verduras le vino a decir que su madre estaba haciendo la cena. Eran ya las 9, lo que quería decir que llevaba durmiendo ya 2 largas horas. Sin embargo, había algo en el sueño que no le encajaba. ¿Por qué había gritado Libertad?...Los siguientes días no pudo dejar de darle vueltas a lo que le había dicho la mujer y al hecho de que ni tan siquiera le hubiera dicho su nombre ni le hubiera dejado una nota para quedar. Ella no sabía dónde encontrarla, y en caso de poder, tampoco la conocía. ¿Podría delatarla su reacción cuando la viera? Era una sensación extraña, como de añoranza e impaciencia. Por una parte sabía que volvería a aparecer, pero por otra tenía miedo a no volver a hablar con ella. Pero... ¿Cómo podía echar de menos a alguien que ni tan siquiera conocía? O al menos eso es lo que ella creía.
jueves, 25 de junio de 2009
lunes, 25 de mayo de 2009
Insoportable
Y a día de hoy aún existe gente que se cree inteligente por ser hipócrita...
sábado, 23 de mayo de 2009
Tranquilidad
La tranquilidad no sólo yace en los momentos felices, pero a veces la imaginación vuela alto para recordarte que en cualquier momento puedes tener que defenderte. Yo sólo escribo cosas bonitas por si a alguien le resultan tan bonitas como para contestarme. Pero nunca se las escribo a nadie...
domingo, 3 de mayo de 2009
Dale tiempo al tiempo

"Creé la inmensidad de un segundo en lo más insignificante de un universo entero. Crecí con el convencimiento de nada y acabé olvidándome de todo. Dije "para" pero seguí corriendo. Sólo fundé mi corazón para abrirlo, y no para cerrarlo, pero de tanto que quisieron jugar con él acabé poniéndole el cartel de "se traspasa". Ya no piensan, sólo dicen. Y así lo que consiguen es tristeza y odio, no humanidad ni raciocinio. Pensé con la razón para decir con el alma, pero perdí mi corazón en lo más profundo de un yermo de escarcha. No hay nada más feo que mirar con ojos de quien no sabe nada, para acabar sabiendo más que los que miran sin buscar nada más que palabras. Y yo, que regalo huracanes para vivir del silencio, tropiezo con un muro derruído ya de por sí por el tiempo. Nadie sabe cuál es mi destino, pero juego mis cartas hasta el fin... por si al final no estoy tan equivocado..."
jueves, 23 de abril de 2009
El mismo... aunque no lo crean..
lunes, 16 de febrero de 2009
La regla de caminar sobre la nada
Empezaré como un dia cualquiera. Ninguna palabra debe ser clave en el puzzle que marca el camino. La insistencia en caminar sobre el aire, imaginando cosas que están colgadas en un tendal invisible, hace que pierda el norte y me vaya cada vez más hacia el sur. Hubo un momento en que me perdí, y pensé que para encontrarme debía girar lo más rápido posible hasta marearme. Y lo único que conseguí fue marearme. No ofrezco nada que no pueda dar, ante la alternativa de un día de lluvia o un zapato que no se puede arreglar, inento dar explicación a todo lo que no la tiene, por si acaso vienen dudas de que la existencia es algo ilógico. Paradojas de la vida o simples días de sol, que calificaría como secos si no fuera porque suelen salir lágrimas en los momentos más inesperados.
Me he encontrado rodeando el destello de un día perfecto. Caminando sobre nada o algo, según la visión de la persona que me mire o la luz que me enfoque. Tiré tres palabras (orgullo, falsedad y traición) por miedo a que las identificasen conmigo, cuando ni tan siquiera soy capaz de mentir ante la mirada atenta de la pantalla de un ordenador apagado.